Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son parte indiscutible del desarrollo de las metodologías educativas y su uso creció exponencialmente a raíz de la pandemia de Covid-19.
La tecnología al servicio de la educación ofrece múltiples beneficios: elimina fronteras, incluye, conecta y tiende puentes entre culturas. Favorece la flexibilidad, la comodidad, la creatividad, la autonomía y la ecología (reduce costos por la necesidad de menos material físico). Actúa como canal para adquirir nuevos conocimientos desde herramientas y plataformas novedosas y motivadoras para los alumnos.